Vuelve,
Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y Tú que le concedes tan gran
intercesora en la Virgen María, no dejes
de orientarle con tu continua protección
08 septiembre, 2012
15 agosto, 2012
¡Qué pregón tan glorioso para ti, María! Hoy has sido elevada por encima de los ángeles y con Cristo triunfas siempre
"Con razón no quisiste Señor, que conociera la corrupción del sepulcro la mujer que, por obra del Espíritu, concibió en su seno al autor de la vida, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro"
“Convenía -enseña S. Juan Damasceno- que aquella que en el parto había conservado intacta su virginidad, conservara también su cuerpo después de la muerte libre de la corruptibilidad. Convenía que aquella que había llevado al Creador como un niño en su seno tuviera después su mansión en el cielo. Convenía que la esposa que el Padre había desposado habitara en el tálamo celestial... Convenía que la Madre de Dios poseyera lo mismo que su Hijo y que fuera venerada por toda criatura”
22 julio, 2012
Le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 6, 30- 34

En aquel tiempo los Apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que había hecho y enseñado. Él les dijo:
- Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.
Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.
Palabra del Señor
Cuando uno lee las lecturas de este domingo, lo primero que piensa es: vaya repaso que les ha metido Dios a los curas. Y como dice también la Sagrada Escritura, Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos -oráculo del Señor-. Como el cielo es más alto que la tierra, mis caminos son más altos que los vuestros, mis planes, que vuestros planes. Isaías 55, 7-9. Dios no se ciñe únicamente a los sacerdotes y consagrados y nos mete el repaso a todos los creyentes. Dios nos pide unidad. No hay ya distinción entre judíos y gentiles. Sólo hay dos tipos de personas: los que están con Cristo y los que están contra Cristo. Nos encuentra el Señor deambulando, como ovejas sin pastor, sin darnos cuenta que sólo Él tiene palabras de Vida Eterna. Nos encontramos deambulando, sin darnos cuenta que sólo Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Vamos a pedir al Señor, primero, perdón por las veces que en vez de ser signo de unidad, fuimos causa de contradicción: con nuestras palabras, con nuestra forma de hacer las cosas que desdecía, y mucho, lo que nuestros labios profesaban, con las veces que debimos ejercer la caridad y no lo hicimos. Y vamos a pedirle también que sepamos reconocer en Él al Cordero de Dios que es capaz de perdonar nuestros pecados. Al buen Pastor, que da su vida por las ovejas. Al amigo que siempre está dispuesto a escucharnos y aconsejarnos. Cogidos de la mano de María nos ponemos en camino hacia Dios, que ella nos enseñe a descubrir a Jesús.
01 julio, 2012
Talitha qumi (que significa: contigo hablo, niña, levántate)
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 5, 21-43
En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y al verlo se echo a sus pies, rogándole con insistencia:
- Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva.
Jesús se fue con le acompañado de mucha gente que lo apretujaba. Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacia doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos y se había gastado en eso toda su fortuna; pero en vez de mejorar se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido, curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado.
Jesús, notando que había salido una fuerza de él, se volvió enseguida en medio de la gente, preguntando:
- ¿Quién me ha tocado el manto?
Los discípulos le contestaron:
-Ves como te apretuja la gente y preguntas: “¿quién me ha tocado?”
Él seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echo a los pies y le confesó todo. Él le dijo:
- Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y con salud.
Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle:
- Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?
Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga:
- No temas; basta que tengas fe.
No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban. Entró y les dijo:
- ¿Qué estrépito y que lloros son estos? La niña no está muerta, está dormida.
Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos, y con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes entró donde estaba la niña, la cogió de la mano, y le dijo:
- Talitha qumi (que significa: contigo hablo, niña, levántate).
La niña se puso en pie inmediatamente y echo a andar --tenía doce años--. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.
Palabra del Señor
Pocos evangelios, como el de hoy, son tan ricos en detalles, en matices. Por un lado, destacaría la valentía de Jairo, un hombre poderoso (jefe de la sinagoga) que ha arriesgado todo, ha dejado a su hija moribunda, él mismo lo reconoce: "Mi niña está en las últimas" buscando la última posibilidad que tenía para que se curase. ¿Qué habría pasado si Jesús no hubiese resucitado a la niña? ¿Podría haberse perdonado Jairo no estar a su lado en los últimos momentos de su vida?
Por otro lado la mujer con hemorragias, sabe que con sólo tocar al maestro iba a quedar curada, y ni siquiera se atreve a tocarlo a Él, se conforma con tocar su manto, y se siente curada. Y Jesús que quiere conocer la cara de aquella a quien acaba de curar hace una pregunta cuando menos sorprendente ¿Quién me ha tocado el manto? Imagínate la escena, Jesus apretujado por la gente, abriéndose paso como puede y suelta esa pregunta.
Sigue la fe de Jairo, le han dicho que su hija ya ha muerto, que no merece la pena seguir molestando al maestro, pero Jairo, sigue empeñado en que Jesús vaya a su casa, intuye que todavía no está su hija perdida. Y si hoy las frases de Jesús tienen miga no os perdáis la que viene a continuación: "La niña no está muerta, está dormida" y obviamente los que estaban allí, los que no tienen fe, se ríen de Él. ¿Como va a estar dormida? Sabemos diferenciar entre una persona VIVA que duerme y una persona MUERTA y sin duda alguna la niña está muerta y este no está en sus cabales... Otra vez Jairo, hace un acto de fe, si Jesús ha dicho que su niña no está muerta, seguro que no está muerta. Así Jesús pasa y coge a la niña de la mano: contigo hablo, niña, levántate y la niña resucita. ¿Qué pensarían después los que antes se han reído de Jesús?
Señor Jesús, mi vida también está en las últimas. Vive más en pecado que en gracia. Dame la fe y la fortaleza de Jairo para salir a buscarte, para traerte a mi vida, para que me resucites.
16 junio, 2012
Dulcísimo Corazón de María
ACTO DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
Oh Reina del Santísimo Rosario, Auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.
A Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.
Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.
Oh Madre de Misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el Reino de Dios.
Conceded vuestra protección a los no creyentes y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.
Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.
Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.
Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en Él todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.
Pio XII
15 junio, 2012
Sagrado Corazón de Jesús
Mi Cristo, tú no tienes
la lóbrega mirada de la muerte.
Tus ojos no se cierran:
son agua limpia donde puedo verme.
Mi Cristo, tú no puedes
cicatrizar la llaga del costado:
un corazón tras ella
noches y días me estará esperando.
Mi Cristo, tú conoces
la intimidad oculta de mi vida.
Tú sabes mis secretos:
te los voy confesando día a día.
Mi Cristo, tú aleteas
con los brazos unidos al madero.
¡Oh valor que convida
a levantarse puro sobre el suelo!
Mi Cristo, tú sonríes
cuando te hieren, sordas, las espinas.
Si mi cabeza hierve,
haz, Señor, que te mire y te sonría.
Mi Cristo, tú que esperas
mi último beso darte ante la tumba.
También mi joven beso
descansa en ti de la incesante lucha.
03 junio, 2012
Santísima Trinidad
El Verbo, y en Dios vivía,
en quien su felicidad
infinita poseía.
El mismo Verbo Dios era,
que el principio se decía;
Él moraba en el principio,
y principio no tenía.
El era el mismo principio;
por eso de él carecía.
El Verbo se llama Hijo,
que del principio nacía;
hale siempre concebido
y siempre le concebía;
dale siempre su sustancia,
y siempre se la tenía.
Y así la gloria del Hijo
es la que en el Padre había
y toda su gloria el Padre
en el Hijo poseía.
Como amado en el amante
uno en otro residía,
y aquese amor que los une
en lo mismo convenía
con el uno y con el otro
en igualdad y valía.
Tres Personas y un amado
entre todos tres había,
y un amor en todas ellas
y un amante las hacía,
y el amante es el amado
en que cada cual vivía;
que el ser que los tres poseen
cada cual le poseía,
y cada cual de ellos ama
a la que este ser tenía.
Este ser es cada una,
y éste solo las unía
en un inefable nudo
que decir no se sabía;
por lo cual era infinito
el amor que las unía,
porque un solo amor tres tienen
que su esencia se decía;
que el amor cuanto más uno,
tanto más amor hacía.
San Juan de la Cruz
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